miércoles, 27 de abril de 2011

Capítulo 3

By Olivia

-Se encuentra bien doctor?
-Puede pasar a mayores?
-Por el momento ya está estable, fue un desmayo y un ataque de los que tenía muchísimos años que no le daban
-¡Por eso mismo! ¡Un ataque! Es preocupante
-Sabemos como controlarlo, yo no se porque lo llamaron, con todo respeto doctor, si solo era cuestión de seguir las normas establecidas desde hace 10 años
-Calla Jörg, esto es grave… cierto doctor? ¿Es posible que pueda volver el asma?
-Es que el asma nunca se va, esto es delicado, y disculpe que lo contradiga Sr. Diermissen pero fue la mejor idea que pudieron tener al llamarme, aunque solo fue un ataque debemos tenerla controlada. El asma está controlada pero sin duda se debe estar al tanto
-Ves cariño era la mejor idea.
-Bueno tal vez… pero a qué se debe que le haya dado el ataque después de tanto tiempo de estar sin nada de problemas?
-La Sra. Catterine me comentaba que le dieron una noticia demasiado fuerte para aguantar y asimilar lo que le acababan de decir. Desconozco cual sea la noticia pero sin duda debió ser casi más fuerte que la muerte de un familiar para que le diera el ataque y quedara inconsciente.
-Así es doctor, creímos que lo tomaría lo más calmada posible pero no fue así… sigue inconsciente, ¿verdad doctor?
-No… ella solo duerme, dormirá un par de horas más mientras su cerebro logra restablecerse…
-Perfecto, no queremos que oiga nada de esto.
-Y disculpe, si no es mucha indiscreción Sr. Diermissen pero…¿Cuál fue la noticia que le dieron para que le diera el ataque? Esto, créame que me ayudara demasiado para poder entender mejor su caso.
-Claro que si, verá doctor, no es nada fácil de asimilar, ni para su madre lo fue, así que imagínese como reaccionó ella… lo que sucedió fue que le dimos a conocer que… En una semana se va a casar...
 

¡EN UNA SEMANA SE VA A CASAR!
¡EN UNA SEMANA SE VA A CASAR!
¡EN UNA SEMANA SE VA A CASAR!
¡EN UNA SEMANA SE VA A CASAR!
¡EN UNA SEMANA SE VA A CASAR!
Y de esa forma se firmó mi sentencia de muerte, con ese coro de palabras que volvieron a inundar mi cabeza.
Está vez volví a recordar las palabras que había percibido horas antes en una cena perfectamente planeada para el día de la noticia más horrible que pude haber recibido a mis 20 años.
En cuanto se repitió mi frase de muerte no escuche un ruido más, al parecer había vuelto a desmayarme porque no escuche respuestas por otras voces, ni la de la abuela ni la de mamá, y mucho menos la del doctor. Había quedado ahora si, profundamente dormida, y los demás se habían ido.


By. Bill

Mis pasos, era todo lo que se escuchaba a mi alrededor, mientras yo seguía con esa idea de que era una broma más de mi hermano, pero para mi desgracia jamás en mi vida lo había visto tan serio como lo había visto hacía unos minutos, ni tampoco lo había visto tan triste… ni si quiera cuando teníamos 7 años y nos enteramos que mi padre se iba de casa.
¿Qué había pasado con todas las promesas de mi padrastro? Parecía que se las había llevado el viento… no, el viento no, se las había llevado el dinero y la economía, y consigo se llevaba a mi madre y a la persona que había sido mi verdadero padre, el que si había cuidado de mi, el que si se había preocupado por mi, el que siempre me enseñó a luchar por mi sueños, a ese padre, a Gordon se había llevado consigo el poder de la avaricia, y ahora yo, era la perfecta mina de oro la que iba a pagar su capricho.
Me acerqué una vez más al borde, observando el precipicio, buscando algo que me hiciera sentir bien… pero no había nada.
-Cielo…-Se escuchó una voz-¿Amor?-No contesté-¿Cariño?-Mientras una mano tomaba de mi hombro.
-¿Sabes? Estoy como esa roca que se encuentra haya abajo… ¿la logras observar?-Le dije a mi madre, mientras señalaba una roca enorme en el precipicio.
-Si, la logro distinguir.
-Bueno, soy como esa roca, cayó al precipicio y yo también lo haré pronto. ¿Si lo sabes, verdad?
-Amor… Dios, mi niño, yo no quiero que pienses eso…
-Es que eso pasará, yo caeré al precipicio de mi vida, donde no hay vuelta atrás.
-Mi tesoro, créeme que yo no fui la que tuvo esa idea, no sabes cuanto lo siento, desearía que jamás hubiera sucedido. Mi Bill, me partes el corazón-Y comenzó a sollozar
-Mamá… mamá… escúchame-Mientras le tomaba la barbilla para que me mirase a los ojos - Créeme, por mucho que me duela lo que sucederá, lo voy a asimilar, y haré lo que debo de hacer con entusiasmo, todo sea por ustedes, los más importantes en mi vida.
-Es que no es cosa fácil amor, no es cualquier decisión…te vas a cas…-Ahí la interrumpí.
-¡Si!, lo haré pero… será con gusto porque se que será para bien…
-Mi amor, es que…-Quería evitar hablar del tema porque se que soltaría unas lágrimas como solía hacerlo desde niño.
-Mamá… ¿Cómo se llamará mi esposa?
-Es tan difícil esto…
-¡Simone! ¡Basta! ME VOY CASAR! ¡PUNTO! ¡EVITEMOS ESTAR LLORANDO, NO LLEGAMOS A NADA! ¡AHORA LO ÚNICO BUENO QUE ME QUEDA ES SER POSITIVO!-Ella quedó estupefacta cuando dije eso, y más cuando la llamé por su nombre, mi madre me hubiera gritado al darse cuenta que sin más ni más la había llamado por su nombre, no como…mamá.
-Lo siento mi niño…
-Ahora te pido que no me llames “mi niño”, créeme mamá, tengo 20 años, ya no soy un niño, estoy empezando a ser adulto y quieras o no, me voy a casar. No puedo andar por la vida siendo llamado por mi hermosa y linda madre “mi niño” Y menos podré ser llamado así, delante de mi nueva esposa…-Tragué saliva… era tan difícil decir “mi nueva esposa” Jamás me imaginaría que lo diría… bueno, si, soñaba con decirlo, pero cuando yo estuviera enamorado, cuando yo supiera que deseaba pasar el resto de mi vida amarrado a ella, enamorados los dos… pero ahora… ese sueño se iba al diablo, y yo consigo.
-Es tan difícil escuchar esas palabras…”esposa”
-Créeme mamá que algún día yo te iba a decir esa palabra, y que me iba a casar, pero cuando te lo dijera iba a ser diferente porque yo iba a estar enamorado… ahora… ni si quiera la conozco…
-Olivia-Dijo ella
-¿Qué?
-Se llama Olivia…
-¿En serio?
-Olivia Diermissen.
-He escuchado su apellido, más no su nombre.
-Su padre es casi el mejor amigo de tu padre…
-¿Jörg?
-No, Gordon… sin embargo se llama Jörg como tu verdadero padre…
-Ah…
-Amor… solo quiero decirte que…-Y volvía con su cantaleta, ya me había hartado.
-¿Sabes qué mamá? Iré a tomar una ducha…ahora… Iré a algún sitio en Hamburgo… si te interesa ir me iré a las 3 de la tarde, en punto… por si te interesa ir conmigo…
-¿Y a qué irás?
-Es algo obvio… iré a comprar mi smoking y algunos zapatos, en fin, todo lo necesario para el evento que será en una semana.
-Comprarás ropa para ese día?
-Esté enamorado o no, yo siempre lo dije: El día que me case debo de llevar algo perfecto para la boda. Mínimo tengo que estar emocionado porque compraré cosas para el día de mi boda, ¿No crees?
-Te acompaño-Evitando todo lo que le dije.
-Mmm… ¿sabes? Pensándolo bien, prefiero ir solo… compraré muchas cosas, y no solo smoking y zapatos, compraré botas, tenis, chaquetas… y si me da tiempo me iré a tatuar…
-¿Tatuar? Otra vez?
-¿Qué tiene? Mmm…. ¡No! Se me ocurre una idea mejor… tatuarme no… me iré a perforar, Si! eso haré!, bueno mamá, nos vemos en la noche, y si no… mañana.-Le di un beso en la mejilla y después cambié de dirección hacia mi casa. Iría a casa por dinero, y gastaría como un loco, en relojes Rolex, miles de esmaltes, chaquetas, piezas, botas, ¡si! iba a despilfarrar el dinero… ¿ya me habían metido en un lío no? Ahora me tocaba a mí divertirme.



By Olivia
4:25pm… ya había pasado casi un día de haber estado dormida. Por un momento creí que todo había sido falso… pero en realidad todo seguía en pie… y de eso me di cuenta cuando bajaba las escaleras del gran salón sigilosamente para que nadie me escuchase cuando oí la voz de mi madre y la de una mujer a la cual su voz no se me hacía nada familiar, me escondí detrás de un macetón para no ser vista. Estuve en cubierta escasos 5 minutos cuando caí en la conclusión de que la persona la cual estaba charlando con mi madre en la mesa era una organizadora de eventos. ¿Organizadora de eventos? ¿Para que queríamos una organizadora de eventos?
-Perfecto Sra. Angelina, estoy en contacto…-Dijo aquella mujer a la cual no conocía
-Claro que si, pero ¿Está segura que todo estará listo para el próximo sábado?
-Claro… ustedes únicamente se encargarán del vestido… por nuestra parte, usted ya escogió todo lo que quiere que pongamos, la fiesta será un éxito.
-Confío en ustedes…
-Por supuesto! Será perfecto… y disculpe que me meta pero…¿Por qué su hija no escogió con usted todos los preparativos?
-Ah… cuestiones de salud…
-Que pena, porque le hubiera encantado todo
-Ya será para la próxima
-Así es…
-Bueno, es todo de mi parte, nos comunicamos con usted…-Estrechando la mano de mi madre y dándole un beso en la mejilla- igual que con la señora Simone para que vayan a ver el jardín casi arreglado en su totalidad antes del sábado…-¿Simone? ¿Quién diablos era Simone?
-Perfecto, la acompaño a la puerta
Y se retiraron de la mesa… cuando vi que no me observaban salí detrás de mi escondite, y comencé a mirar todas las fotografías, revistas y todas las cosas que habían dejado en la mesa del comedor…Escasos minutos después apareció ella, tenía una sonrisa exquisita, que se le borró al momento de verme sentada ahí, tomando una de las fotografías de un arreglo floral de tulipanes rojos, con una combinación de flor silvestre.
-¿Así que todavía tienes el descaro de disfrutar poco a poco el hundimiento de tu hija haciendo esto?-Le dije, mostrándole la fotografía de los tulipanes-…claro, decidiendo lo que habrá y no habrá el día del entierro de tu hija… vaya vaya, Angelina…
-¿Disculpa? Olivia, yo no estaba haciendo nada malo…
-Si! si lo estabas! Mínimo me hubieras dejado escoger que color se vería bien el día del entierro ¿no?
-Olivia por favor….
-¡Ja! No te preocupes! Está bien… decide tu…. Sinceramente no me importa… haz lo que quieras, ya vas a destruir mi vida… destrúyela bien… te doy permiso de que te sientas soñada, como si fuera mi fiesta de cumpleaños… anda, toma… sigue viendo los arreglos florales, la mantelería y el menú, por mi no hay problema…total…esa boda no me interesa en lo más mínimo…-Mientras le extendía una revista donde venían fotografías de jardines, vestidos, arreglos y mantelería.
-Olivia, no hagas esto más difícil…
-¿Qué no lo haga más difícil? Por favor! ¿Que quieres que te diga? “ay mamá! Estoy tan feliz, me casaré con un hombre el cual ni si quiera se su nombre! ¡Qué emoción! Lo mejor es que no me dijeron nada, hasta apenas ayer! Pero no te preocupes! Soy la persona más feliz del mundo” ¿Eso es lo que quieres que te diga? Ja-ja-ja! No me hagas reír por favor!
-Olivia créeme que estoy igual de triste que tú
-Angelina, ¡Por Dios! Mínimo disimula ¿No? A leguas se te nota que mueres por esta boda…¡Ah! Es verdad, tú no mueres por la boda, mueres por esa gran suma de dinero que recibirás, ¿verdad?
-¡Olivia basta! Esto no puede continuar! Hija… estoy tan triste…
-¡Ay ya cállate! Ya me aburriste sabes…mejor me voy! Tus cantaletas ya me tienen harta, y eso que apenas hoy hablamos del tema…eso si…NI SE TE OCURRA ESCOGER EL VESTIDO… iré yo misma a comprarlo…-Mi madre comenzó a sollozar, casi exactamente igual que cuando la abuela Antonieta había muerto- Jajaja! Mira nada más…estás llorando exactamente igual que cuando murió la abuela Antonieta…¡Ah! Que coincidencia…es casi lo mismo, ahora no lloras viendo a tu madre en un ataúd… ahora lloras porque pronto verás a tu hija muerta en vida…-Solté inmediatamente una carcajada
-¡¿Qué diablos te pasa Olivia?!
-Jajajaja! Nada! Solo me divierto!
-Como puedes decirme esto…y sobre todo porque te burlas de mi madre?
-Jajaja yo no me burlo de nadie, ni si quiera de la abuela, porque ahora que recuerdo, ella era mejor que tu.
-No puede ser que digas que tu abuela es mejor que tu madre…
-Si puede ser! Porque ella tuvo algo que tú no tienes
-Y qué es lo que tiene ella que no tenga yo para ofrecerte?
-Ella si tenía amor hacia ti, ella si te protegía, ella nunca te dejó sola, ella SI TE AMABA! Cosa que tú, DUDO QUE TENGAS-En ese instante vi exactamente como colocaba la mano fríamente calculada para dirigirme un estruendoso golpe en la mejilla…de esos que nunca en mis 20 años de vida se había atrevido a darme.
-A mi no me hablas así niña!-Dijo en el momento en el cual su mano blanquizca estaba a escasos 2 centímetros de mi piel, y si no hubiera sido porque la tome de la muñeca hubiera asegurado que mis mejillas rosadas, ahora rojas de coraje, se volverían más rojas de aquel golpe que logré evitar.
-Ni se te ocurra Angelina!
-A mi no me hablas así!
-Si!, si te hablo así!
-Por qué me tratas así Olivia?-Derramando sobre su mejilla una enorme lágrima del ojo izquierdo.
-Todavía tienes el cinismo de preguntar?
-¡Basta Olivia! No quiero escucharte más!
-Créeme que pienso lo mismo, ¿Sabes? No quiero verte! No quiero hablar contigo. Lárgate!
-No puedes correrme! Ésta es mi casa, y aquí se hace lo que yo digo…
-Perfecto si no te quieres largar, me largo Yo!... tienes toda la razón, esta es tu casa, no la mía… claro, todo esto es tuyo, y no te preocupes mamita-Pasando mi mano sobre su mejilla, y limpiándole con mi dedo pulgar la lágrima ya derramada.- Te prometo que ahora tendrás más casas y cosas solamente tuyas gracias a mi-Sonriéndole falsamente .
-Olivia, por qué me haces esto?
-Y otra vez con tu cantaleta, ¡ay! Yo me voy de aquí!, y ni se te ocurra seguirme!...el vestido lo escojo yo… me largo! Y no te preocupes, tú sigue viendo tus arreglos, tus flores, tu menú. Tome señora Angelina, aquí está su sueño hecho realidad-Le dije en el momento exacto en el que me acercaba a la mesa. Tomé un par de fotografías y unas cuantas revistas y se las avente al suelo, exactamente a un lado de sus zapatillas.- Ups! Se cayeron, supongo que puede levantarlas verdad señora?- Dije con una sonrisa malévola, de oreja a oreja. Y en cuanto repetí la última palabra salí caminando felizmente, como las modelos en las pasarelas, donde todos las observan, y hay dos opciones: o las admiran o las envidian. Y yo me sentía así, como una modelo envidiada frente a mi madre.
-Te odio Olivia.-No pude evitar voltear a verla, ante semejante declaración…sentí como si mis órganos cambiaran de posición unos con otros y como si mi estómago se hubiera revuelto totalmente…
-…Créeme que yo siento exactamente lo mismo hacia ti…-Se me quebró la voz inmediatamente; y por más fuerte que quise ser, o mínimo aparentar, no pude evitar derramar una lágrima. Y en cuanto dije eso, en un santiamén salí corriendo del comedor…tomé las llaves de mi auto y me dirigí a algún sitio… donde fuese… todo era mucho mejor que estar en ese horrible infierno

By Bill.
Llevaba alrededor de una hora metido en la camioneta en medio de el tránsito de las calles de Hamburgo… aun no hallaba donde conciliar mi tristeza, todos los lugares me parecían tan horrendos, y tan extraños para mi; como si no perteneciera a este sitio. Sentía que una parte de mi se iba esfumando poco a poco, pero lo peor era que no sabía cual era esa parte.
Decidí por entrar a la plaza que quedaba entre la avenida Albert Einstein y Hamburgo 50; lugar perfecto para comprar ese smoking, los zapatos, chaquetas, piezas y todo lo que deseaba con un total de 5,000 euros. Todos para mi; me valía si me cancelaban la tarjeta american express aun asi, tenía la master card y otras tres más de sobra. Así se enojase conmigo Gordon no me importaba mucho, ya que el me había destrozado la vida, ahora sería yo quien le cobraría el favor.
-¿Estaba buscando algo señor?-Dijo la dependienta de la tienda a la que había entrado, donde habían millones de smokings, trajes de vestir, y esas cosas que nunca logré aprenderme su nombre, que se supone, desde niño tenía que saberlo gracias a los negocios de mis padres y esas comidas elegantes con ejecutivos, que ha decir verdad nunca los aprendí porque yo no hacía caso a mamá, siempre usaba lo que me gustaba más, igual que Tom. Tom ni por error se había puesto un saco… a excepción de la boda para renovar votos de mis padres. Se me hacía muy absurdo el tener que renovar votos, eso es dar a entender que obligas a que esté más tiempo contigo una persona. Bueno, ahora que lo pienso, sería muy hermoso si yo estuviera enamorado de mi esposa y renovara votos…ah! Es verdad, lo había olvidado, yo me casaba en una semana, vaya sorpresa. Después de reflexionar sobre la ropa y la boda de mis padres contesté la interrogación de la vendedora en tono agresivo, porque el solo hecho de acordarme que me casaría con una persona a la cual ni si quiera amaba eso si que me hacía enfurecer y al mismo tiempo entristecerme.
-¿Disculpe?
-Si, que si buscaba algo en especial…bueno, tiene 15 minutos aquí y no veo que le agrade algo…Si el problema es la talla no se preocupe, hay tallas hasta menos cero en los pantalones-Me quede boca abierta…¿acaso era tan delgaducho como para que la gente lo notara?. Inmediatamente la vendedora al ver mi cara de sorpresa reparó.-¡Bueno, usted sabe, en este lugar casi todas son tallas extras!-Dijo rápidamente intentando disculparse y yo no pude evitar reírme de su nerviosismo, así que solté una pequeña carcajada tímida para que no se oyera muy grotesco
-No se preocupe, en realidad, en una semana tengo una boda y…aun no se que escoger.-Dije en tono serio
-¡Perfecto! Le puedo traer un traje color beige y con una camisa color azul se verá muy bien…usted es…¿Invitado?
-Le diré rápido…soy el novio-En cuanto dije eso no pude evitar disimular la mirada baja y la cara pálida. Pronunciar esas palabras era tan…extraño. La dependienta se dio cuenta enseguida del tono pálido que se formó en mi piel y se puso nerviosa
-¿Está bien señor?-Dijo insegura
-¿Qué?, si, perfectamente-Subí la mirada.
-Entonces le traeré algo perfecto para usted-La vendedora se retiro y fue hacia unos estantes donde habían miles de sacos colgados, de todos tamaños, de colores desde negros hasta incluso amarillos…¿Quién usaría esa cosa tan más espantosa.
Pasaron alrededor de 30 minutos más después de que la vendedora me trajo un par de cosas, todo para una persona que se va a casar. Compré todo, hasta los zapatos, que ha decir verdad eran perfectos, mi estilo. Y obviamente, todo negro como la noche, negro casi azulado, el negro más elegante que había encontrado, todo negro menos la camisa, que era tan blanca como la nieve.
Salí de la tienda con un par de bolsas donde estaba todo lo que había comprado por un precio tan bajo como lo eran 5,000 euros, aun quedaban las 4 tarjetas de crédito disponibles para lo que deseara.
Caminé un poco y me encontré con una tienda de ropa guapísima, mi estilo puro, chaquetas, botas con tacón y algunas plataformas, cinturones, collares etc. De inmediato entré. Compre alrededor de 5 chaquetas, dos pares de botas, cinturones y una que otra pieza más para mi nueva perforación…septum…y también me perforaría la oreja, no sabía cuantas veces, pero me la perforaría.
Salí de la tienda de ropa en busca de una tienda donde hicieran tatuajes y piercings. Estaba seguro que ya había ido a esa plaza un par de veces y lograba recordar que había un lugar de esos.
Estuve 15 minutos dando vueltas buscando la tienda, y por supuesto un cajero donde sacar dinero ya que me había quedado en ceros después de comprar las cosas que necesitaría y la ropa guapísima.
Cuando me di casi por vencido iba caminando agarrado del barandal de cristal por el cual podías observar perfectamente si te asomabas, los pisos de abajo. Había recorrido los tres pisos anteriores, y ese era el último, asi que ya me había cansado de buscar, en cuanto me iba a asomar a dar un vistazo una mujer se acercó y me dijo
-Disculpe señor el piso está muy resbaloso, será mejor que no se acerque mucho o podría tropezar-Dijo señalando el piso perfectamente limpio y reluciente con mucha agua que poco después noté.
-¿Disculpe? No la escu…!-Y en ese momento sentí como mis bolsas caían al suelo y como había chocado con un bulto…que en realidad tiempo después supe que era una mujer a la cual no le vi la cara…

domingo, 10 de abril de 2011

Capítulo 2


By Bill

-¿Estás seguro que es por aquí Tom?-Le pregunté, desde su hermosa Cadillac que tanto presumía con jamás prestármela

-¡Claro! nunca me equivocaría, conozco Hamburgo a la perfección, ¿por qué lo dudas?-Nervioso.

-Te conozco más que a nadie y se que estamos perdidos

-Que cojones te pasa Bill? claro que no...

-Bueno, llevamos más de una hora en esta camioneta y te juro que Hamburgo no está tan grande, y aunque lo estuviera hay mucha gente en la calle como para dar vueltas tantas veces por este semáforo

-Inventos tuyos Bill-Aun más nervioso como a quien se le pierde su madre en el supermercado a los 5 años.

-Bueno Tom, ya no diré nada pero... entretenme que si no me quedo dormido

-¡No! no te duermas... y ¡oye, yo no soy payaso!

-No te digo que me hagas reír, habla conmigo...

-...Hoy te ves muy bien hermanito, creo que si entendiste mi advertencia de chicas.

-Tom... ¡yo siempre me visto bien!

-Aunque el maquillaje... ya te dije Bill

-¡Me vale muy poco! tu sabes que yo sin maquillaje no vivo, y así soy.

-Vale vale, ya no quiero pelear contigo, no hoy.

-Ok...-Pasamos otros 20 minutos más dentro de la camioneta cuando Tom dio la vuelta a la izquierda de su carril y entramos a una calle sumamente ancha en la que terminaba con muchos árboles

-¡Llegamos!, ¡te lo dije! sabía donde era, pero tu desconfías de mi- Era obvio que ya habíamos llegado, aun no nos adentrábamos al camino que daba hacia el bosquecillo y ya retumbaban las ventanas de la camioneta con semejante escándalo. No estaba de humor como para aguantar tanto ruido, en definitiva no iba a aguantar ni 2 horas ahí adentro, parecían locos, unos en el bosquecillo haciendo cosas que hubieran podido irse a algún baño de esa enorme casa, bueno casa no se le podía llamar, era un castillo, un palacio de tan enorme y reluciente que estaba, pero como veía el ambiente, la casa terminaría en ruinas peor de lo que me esperaba.

-Si Tom! no necesitas decirme! esto está de locos!

-Por eso amo a las Hoffman! son unas pasadas.

-¿Hoffman?

-Las gemelas Hoffman, dueñas de este enorme lugar, las organizadoras de la fiesta- Me decía mientras llegábamos a la puerta principal donde se encontraba un hombrecillo de unos cuarenta y tantos esperando a que nos bajáramos y el pudiese estacionar la camioneta

-¿Por eso me querías traer acá? ¿para las gemelas?

-Algo por el estilo, eso seguro, una de ellas quiere conmigo... yo también con ella pero solo por esta noche, tu sabes ¿no?

-Nunca cambias Tom!-Bajamos de la camioneta, Tom le dio las llaves al señor y nos adentramos al lugar, sonaba sexy bitch de David Guetta. Entramos y como era costumbre, en cuento aparecimos en la casa no hubo ni una sola persona, incluidos los chicos, que no nos tomaran ni un segundo de atención, me sentía un poco cohibido con tanta atención, y no es que me desagradara ser el centro de atención, al contrario, siempre me encantaba que todos me miraran y me admiraran, eso era más excitante.

-Bienvenido a la vida hermanito!- Me dijo Tom abriendo los brazos con signo de bienvenida, y gozo. Seguí a Tom hacia donde se dirigía, siempre, detrás de él, no conocía a nadie ni me interesaba conocerlos.

Cuando de repente sentí una pisada por la parte de atrás de mi gabardina. Era un chico musculoso, de cabello rubio y ojos azules, cuando lo voltee a ver para saber porque lo había hecho, el se quedó en shock mirándome.

-¿Qué miras chaval? ¡Me has pisado! ten más cuidado o cómprate anteojos capullo!

-¿Quién te crees que eres para tratarme así nenaza?

-Cálmate capullo! déjame en paz y todo estará en orden, de acuerdo?-Y me voltee buscando desesperadamente con la mirada a Tom, después de hablar con ese chico ya lo había perdido de vista, cuando lo vi con dos chicas, rubias, muy rubias, casi de cabello blanco, con unas tetas que a mi hermano le encantaban y no se las dejaba de mirar. Y como no se las iba a mirar si casi las traían de fuera, con semejante escote y sus piernas al aire, con un mini vestido que pareciera que no les alcanzó para más tela.

Llegué hacia donde se encontraba Tom platicando de lo lindo con aquellas dos rubias, creo que eran las Hoffman.

-Hallo- intenté romper el hielo al llegar. Ambas se me quedaron mirando de arriba hacia abajo impactadas por mi look.

-¡Chicas! el es mi hermano, del que les estaba hablando- Les dijo Tom.

-¡Hallo!- dijeron a coro con sus voces chillantes.

-Hallo-dije otra vez.

-Así que tú eres Bill, ¿he? que bien, Tom nos dijo que nos traería a su hermano, pero nunca nos dijo que era un muñeco hermoso

-¡Ja!, gracias- Me cohibí al escuchar eso

-¿Necitas algo no?, un trago no te haría nada mal, toma-Me dijo la rubia más alta, Cogiendo el vaso que se hallaba a su lado

-No, Gracias

-¿Me vas a decir que no bebes? No existe nadie en todo Hamburgo que no beba ni si quiera un poco

-En realidad si bebo, y me encanta, pero hoy no gracias.

-Pero... no me puedes despreciar...

-¿Sabes? no tengo muchos ánimos hoy, así que me quedaré aquí, ustedes pueden continuar-Cuando sentí la mirada penetrante de Tom diciéndome "Animal! cállate"

-¿Qué? pero si tu hermano.... Tom...tu dijiste que la gran sorpresa sería tu hermano... nos dijiste que era un amante de las fiestas

-Qué dijiste?-Dije Sorprendido

-Claro que lo es... solo que le encanta gastar bromas-¿Qué decía Tom?- ¿verdad Bill?

-...Claro!

-Entonces no seas así hermoso, sigue la fiesta de largo! tienes que animarte, bebe un poco, por ahora nosotros los dejamos solos, iremos a ver a nuestros otros invitados-Dijo una de ellas, la de la blusa color negro y Ojos Verdes.

Si, preciosas, vayan, aquí estaremos.

-Vale guapo, nos vemos entonces-Dijo la de ojos verdes besando a Tom en la mejilla

Esas gemelas tenían más pinta de putas que la mismísima Britney...mi Britney, mi amor secreto, bueno en realidad no era secreto, todo el mundo sabía que me encantaba esa mujer, a pesar de ser muy puta.

-Vale Bill! gracias por tu ayuda!-Dijo Tom después de que las chicas se habían ido… lo dijo con voz cabreada y ojos amenazadores

-Oye! yo no sabía que tenía que beber como idiota y poner "ambiente" a tu puta fiesta!

-Cálmate! que yo te invite! ahora tienes que ser "lindo" con las gemelas, más con Clariss, que es la que te quería conocer

-Ya voy descubriendo tu juego! ¿me trajiste aquí porque querías que fuera la compañía de una de ellas?-¿Qué le pasaba al muy imbécil??

-Ya te había contado que una de ellas quiere "algo" conmigo, y eso será... pero la otra andaba de coña diciendo que quería compañía y Retchelle me convenció de que te dijera que vinieras conmigo

-Joder! no quiero estar con nadie

-Bill! por Dios son preciosas!

-Y putas!

-No!.... bueno... si...¿pero que importa? solo será por hoy-Idiota!

-No! Me rehúso, que se busque otro muñeco!

-Me vas a ayudar si o no?

-¡No!

-¡Bueno entonces has lo que quieras! pero no me pidas más ayuda, yo vengo en el plan de invitarte y que conozcas a más personas aparte de Georg y Gustav y te rehúsas!

-¡Si! está bien que conozca a más gente, pero que no me trates como si tuviera que estar con esa chica, Clariss!

-Haz lo que quieras! haber como me arreglo con Retchelle, pensándolo bien me vale muy poco su hermana, con una me conformo, aparte, solo la quiero para una noche-Dijo con una sonrisa de oreja a oreja

-Bien! entonces lárgate....-Y en ese momento no pude evitar parar mi pelea con mi gemelo al escuchar tantas risas más ensordecedoras que las que ya se escuchaban. Estábamos en la barra frente a la pista, era obvio que comenzaría el revuelo, cuando vi a una de ellas, la de ojos verdes, la tal Retchelle bailando en medio de varios chicos y chicas sensualmente. Y en un santiamén vi como ya estaba de frente nuestro tomando del brazo a mi hermano. Logré reaccionar cuando vi a Tom ya ahí tomando de la cintura a la chica...que bien... se iba a divertir.......Esperen! qué? ¿mi hermano bailando?. Esto si no lo creía, yo no sabía que Tom bailara y menos así! Todos se quedaron en shock cuando vieron a mi hermano bailando con ella, en especial las chicas, que no necesitaban aclarármelo para darme cuenta de que estaban derretidas por él. ¡Claro! era guapísimo, igual que yo.



By Olivia

Joder, Joder, Joder! esto si que era lo peor! perderme la mejor fiesta! ¡la mejor fiesta de todas! Ya era el colmo. Después de regresar con Jenell, me alisté para cenar con mi familia, todos iban muy elegantes, yo no tenía la intención de hacerlo. Tomé un pantalón de vestir y cualquier blusa, ni si quiera me acomode el cabello, tal y como lo traía desde la casa de Jenell lo dejé. No era que quisiera que mi padre estuviera contento, sabía que me regañaría cuando me viese así, pero a estas alturas sin la fiesta, no me importaba en lo absoluto.

-¡¡¡Olivia!!! Baja a cenar ahora-Escuché desde el salón a mi madre, que pegaba un grito de los mil demonios. Si, en definitiva no sería mi día. Y de pensar lo bien que lo estaba disfrutando Jenell en la casa de las Hoffman.

-En un momento.-Le grité

-¡AHORA!-Jamás había gritado tan fuerte.

Llegué al gran salón donde estaban mi Abuela Catterine y mis padres, vestidos como si fuesen a las juntas a las que suelen ir cada que hay un negocio por miles de Euros

-Hola, Buenas noches querida Engel- Dijo, con su típica voz de abuela consintiendo a sus nietos. Con lo que odiaba el nombre!

-Olivia por favor, abuela.

-Da lo mismo, Engel lo escogí yo, pequeña. Por favor ahora siéntate.- Quería arrancarle la cabeza a la próxima que dijera ese jodido nombrecito.

-Si.-A secas.

-¿Olivia qué ha pasado contigo? ¿Y ese atuendo? Te advertí que esta cena es muy importante.-Dijo mi padre imponiendo respeto, me lo dijo en tono severo. Lo que me faltaba oír. Su sermón de como me vestí.

-Padre, ¿entiendes? ¿Querías que me pusiera un vestido de gala cómo los que me obligas a ponerme cuando vamos a tus fiestas de negocios? ni en sueños! ¿para qué? ¿acaso es necesario? si solo cenaremos Tú, la abuela, mamá y yo.

-¿Y eso que tiene que ver? ¡Es una cena importantísima! Diría yo, la más importante de tu vida, o la segunda más importante

-¿Disculpa? Creo que nada es más importante que estar aquí y tener que desertar en ir a la fiesta de las Hoffman!

-¡Puedes verlas otro día!, hay tantos días para verlas! Ahora A cenar! y no me reproches! ¡TE LO ADVIERTO!-Casi me grita ¿Qué se creía? ¿Mi padre?... bueno en realidad lo era, pero que importaba!!! No estaría en la fiesta y nada sería más importante que eso...

-Anden ya al comedor, que se hará más tarde, y esto es más que importante.-Dijo mamá en tono dulce como ella acostumbraba. Mamá era tan dulce cuando se lo proponía, ella siempre me apoyaba en mis sueños y aspiraciones. Todo lo que yo deseaba ella me lo hacia llegar a las manos, tan linda. Nos acercamos al comedor. Nos sentamos en la mesa. Mi abuela y mi padre en el extremo mientras mi madre y yo a los lados.

-Jörg, creo que sería lo mejor que habláramos del tema después de cenar, ya que esto es... tu sabes...-Dijo la abuela, no entendí nada de lo que le quiso dar a entender a mi padre.

-Tienes razón mamá, pero lo mejor será que lo hablemos mientras cenamos, será lo más conveniente-Dijo mi padre terminando la pequeña conversación con mi abuela Catterine.

Pedimos la cena a la ama de llaves, que se suponía que ya debía tener todo en orden con el chef. A los escasos 10 minutos llego la cena y en un santiamén ya estábamos cenando.

By Bill


Ya se me habían acercado una par de chicos gays y unas cuantas miradas de otros más que logré percibir. Algunos invitándome una bebida que traían consigo, otros chuleándome, y otros más hasta número telefónico me habían pedido que me hubiera rehusado a dar. Eso si, ninguna chica... como siempre. Cada vez pasaba más el tiempo y yo me aburría más. Y es que el jodido de Tom me había dejado aquí, parado como idiota frente a la barra de la cual no me había movido en toda la fiesta. Todo el mundo estaba más ebrio, a mi parecer esa fiesta era de endemoniados. Todos actuaban tan raro. No había pillado ni a uno solo que estuviese en su sano juicio, chicas y chicos, besándose, chupándose (si, aunque suene grotesco), manoseándose y casi cogiéndose en la pista de baile, unos entre los pasillos que habían y se lograban ver desde mi punto de aburrimiento. Drogados, ebrios, mareados, idiotizados, había de todo. Que fiesta tan más loca. Y de pensar que Tom me había dicho "Será la fiesta más guay a la que hayas ido" Jodida mierda me había inventado para dejarme aquí tumbado frente a una barra, ya sin atender por nadie. Apenas cuando llegamos había un chico de baja estatura atendiendo las bebidas, pero ya eran la 1:30am y el chico al ver a las gemelas más que ebrias dejando ver sus escotes poco a la imaginación se dejo llevar por lo que le había dicho una de ellas; que podía disfrutar la fiesta tanto como todo el mundo lo estaba haciendo... Oh! lo habían olvidado! Yo no era todo el mundo y por su puesto no me estaba divirtiendo!, yo estaba más cabreado que una mula! me había abandonado mi hermano en esa fiesta tan mierda y más loca a la que había logrado ir en mi vida. Como no se me ocurrió antes!, Me hubiese traído mi camioneta y problema resuelto, desde hace más de 3 horas ya estuviera en mi cama viendo alguna peli, la de Joe Black! de mis películas favoritas....¿Y si buscaba a Tom y le decía que me prestara sus llaves de la Cadillac?...No! ni pensarlo! por muy borracho que estuviese no me las prestaría... y si me las prestara al otro día sería hombre muerto. ¡Ni loco!... ¿y si iba por el para decirle que me llevara a casa y luego se regresara? El haría algo por mí...quizás.

Creo que tuve que haberlo pensado más antes de pararme de la barra. Caminé por los pasillos de esa casa... todos bailaban o daban a entender que estaban bailando, cuerpos pegados unos a otros.

Pasaron 10 minutos y nada. Solo miles de miradas...por gays... como acostumbraba ser. Atravesé el extenso jardín con jazmines en los lados, la cancha de tenis, la piscina, el salón de juegos Todo!

Me canse de buscar a mi jodido hermano. Volvería a la barra y lo llamaría desde ahí una vez más... si es que al muy ingrato se le ocurría encender su móvil que lo apagó en cuanto llamé. La segunda llamada me mandaba directo a la operadora

¡Jodida mierda!

Cuando mis ojos que ya no podían más con el cansancio y el asqueroso humo que había ya me había cansado la vista, así que era muy obvio que cuando observé a ese hombre, agarrándole los glúteos a esa chica, cargándola y besándola, mi cuerpo se bloqueo. Había visto escenas como esa no muchas veces en mi vida, lo que hizo que me quedara boca abierta yendo directamente a las escaleras que según yo conducirían a las recamaras de aquel lugar inmenso.

-¡Fíjate idiota!!

-...Di-disculpa...

-Qué acaso no te fi...-Calló... de repente calló aquella chica con la que había tropezado torpemente al subir el primer escalón.

-Lo siento, buscaba a mi hermano

-¿Hermano?... ¿un chico tan guapo todavía tiene el privilegio de tener un hermano?... que sorpresa.

-Si, si lo tengo... y gra-gracias-Estaba nervioso. Esa chica en cuanto me dijo "guapo" se me pego al cuerpo como si fuese lo más normal del mundo

-Qué te parece si te quedas un rato conmigo... ¿sabes? estoy muy solita, mi amiga me abandonó...-Bajó la mirada imitando a una niña a la que le habían arrebatado su paleta.

-Lo siento por ti, de verdad, pero... tengo que encontrar al gilipollas de mi hermano, también me abandonó aquí.

-¿Te abandonaron? Como a mi!, perfecto! ya somos dos! el destino nos unió, ahora... mejor ven conmigo, no seas aguafiestas-Y en cuanto lo dijo me jaló del brazo y me llevo con ella a la barra a donde había estado en un principio.

-¡Hola! empecemos desde cero... ¡¿cómo te llamas?! ¿Quieres un trago? ¿cuantos años tienes?-Dijo en un disparo!

-..Me-me llamo Bill... y no gracias no quiero...-La última no la quise responder. Y no tenía planeado decirle mi nombre completo.

-¿Bill? Hermoso nombre, ¡me encanta! bueno y ¿no vas a preguntarme como me llamo?

-Ah... si...¿Como te llamas?-Dije en tono confuso.

-Me llamo Jenell Benzner-Dijo aquella chica pelirroja

-Bueno Jenell yo me tengo que ir, seguiré buscando a mi hermano, no aguanto más estar en este lugar tan espantoso

-Pero ¡Dios!, si este lugar es tan guay, las Hoffman si que saben hacer fiestas! ¿por qué te quieres ir?

-¿A esto le llaman fiesta? ¡Es horrendo! en mi vida había ido a una fiesta tan espantosa, y mira que son bastantes

-Eso dices porque te quedaste solo, pero ahora estoy yo, cariño-Me guiñó el ojo. En otros casos le hubiera seguido la corriente, pero ¡no!, esta chica si que se me insinuaba bastante bien y yo tenía un estado de ánimo no muy apropiado para soportar sus chulerías.

-Ja,ja!-Dije nervioso-Si, verdad? Verás, mañana tengo un día pesadísimo y si no me voy ahora mañana no podré aguantar, así que me voy a buscar a mi hermano, y si el no aparece, me largo aunque sea caminando!

-¡No, no te vayas!-Tomándome del brazo

-Me tengo que ir-Soltándome

-Yo te puedo ayudar-Volvió a guiñarme el ojo.

-No lo creo...

-Deja de buscar a tu hermano... te dejaré ir de mi si tu quieres, es más... yo te llevo a tu casa, en mi auto, con la condición de que me prometas que nos volveremos a ver.-¡No! ¡Todo menos eso!, esa chica era tan extraña. Bueno, podía aceptar su oferta, quizás si llegaba a casa de Georg o Gustav inventaría que esa era mi casa y después ellos amablemente me llevarían... ¡Esperen! Eran las 4am y definitivamente si les pedía ese favor me matarían y me mandarían al diablo.

Pero no me quedaba de otra, era eso, o esperar a que Tom dejara de follar a esa chica a la que vi colgada de aquel hombre que sin duda lo reconocería a 100 metros de distancia, era mi hermano.

-Acepto.

-¡Vayámonos ya!-Y me jaló otra vez. Estaba empezando a sospechar que tenía la manía de jalar brazos.

Llegamos a la salida donde estaba aun el valet. En seguida ella le dio las llaves y en menos de 3 minutos estaba frente a nosotros un hermoso Ferrari Rojo. Hermoso en Definitiva. Subimos al auto, era una hermosura de auto. Claro que si. Le tuve que decir a Jenell realmente por donde era mi casa.

Semejante chichón se me había hecho al chocar con ese bulto enorme al atravesar con hazaña la cocina, el gran salón, el comedor… esperen… faltaba la sala y por su puesto venía más que shockeado por la peor noche de mi vida cuando un bulto lo suficientemente grande choco contra mis pies. ¿Qué había sido?... Ah! Si… Scotty! Ese chucho me las iba a pagar. Si no hubiese sido por él jamás me hubiera alucinado que mi padre me había dado la peor noticia que había recibido. Que más me daba, solo asentí a todo lo que el señor Gordon Trümper me había dicho, y es que con el semejante golpe que me había dado contra la mesita de la sala tenía suficiente para mi cabeza, demasiado golpe para asimilar lo que me acababa de decir.



-Bill… hermano….-Alguien entre mis sueños me hablaba… a saber quién era- Billy, Despierta… por favor…yo te entiendo… y te pido una disculpa por lo ocurrido...-¿ Qué me entendía? De que hablaba? …Tom.

-Humm…-Repetí después de volver a cerrar los ojos sumergiéndome entre las sábanas.

-Bill por favor despierta, quiero saber como te sientes después de lo que te dijeron… ¿Billy?-¿Cómo me siento? ¿De qué habla ese anormal?!

-¿Qué? ¿De qué hablas anormal!?

-¿Como qué de qué hablo? Pues de lo que te sucedió anoche!

-¡Ah! ¡Si! ¡Maldito Animal! ¡Me dejaste abandonado en tu puta fiesta! Dejando que me acosaran gays y chicas locas, después de buscarte, romperme casi un pie al irte a buscar. ¡Jodido! Hubieras visto como la pase anoche! Una chica… una tal Jenell! JAMÁS! En mi vida había conocido una chica tan más loca y rara! Casi me viola en su auto y hasta que no le di un beso en la comisura de los labios prometiéndole que la dejaría verme algún día no me dejaría bajar de su auto… que por cierto era una belleza, una loca exótica como esa no debería traer esas hermosuras en sus manos! Jodido! Gracias Hermano! Y para colmo choque con Scotty! Ese chucho dormilón se atravesó en mi camino hacia mi hermoso cuarto del que no debí haber salido nunca!- Dije. Mientras el quedaba con ojos como platos al ver mi expresión de rabia.-¡Tom dime algo! Mínimo que lo sientes, aunque sea Falso! ¡Pero no me dejes con la palabra en la boca anormal!

-¿Y por eso te quejas?-Dijo después de minutos de silencio.

-¿Qué? ¿Querías más? ¿Querías hallarme tirado en un basurero de algún callejón después de ser violado o qué?!- Estaba que echaba chispas

-Bueno, si a eso te refieres… discúlpame… no era mi intención…Billy… ¿en serio no recuerdas más?

-De qué más quieres que me acuerde!? De esas tetas de silicona de tus gemelas!?

-No… bueno! Vale! Calma! Juro que lo siento, te prometo que no lo volveré a hacer hermanito, tranquilo, te prometo que no te dejaré solo de ahora en adelante… lo juro.

-Pero que mosquito loco te pico Tom Kaulitz!? Parece como si me pidieses perdón mientras me observas en una caja de madera ya muerto.

-Es que parece que así va a ser…

-¿Qué? ¿De qué hablas?

-¿No recuerdas nada más de anoche?

-¡No!, absolutamente nada…

-Ni después de la fiesta…?



Así que a eso se refería. Ya iba entendiendo sus disculpas





miércoles, 6 de abril de 2011

Capítulo 1

Mi regreso a casa después de estar en el café más asqueroso (por no decir otras palabras) que hubiese podido encontrar a las afueras de Hamburgo esa noche en la que había planeado tener una salida desenfrenada con aquellos dos, el rubio y el de cabello largo castaño, de unos ojos verdes, que hubiesen podido ser perfectos sino hubiesen sido tan pequeños.
Bueno, me encontraba con mis amigos desde la infancia, planeando salir de la ciudad en la que vivíamos... bueno soy muy quejumbroso, mucha gente en Nümberg o Hannover desearían vivir en el lugar donde vivo, pero yo, nunca estaba conforme con mi situación, pedía a gritos más y más... me considero egoísta por naturaleza; igual que mi hermano gemelo Tom
Ya habíamos salido de la ciudad aquel par y yo, pero por desgracia aquel Audi a3 del Rubio había tenido fallas en el camino apunto de llegar a aquel bar al que íbamos cada mes o cada que nos diera ganas de embriagarnos y quedarnos a dormir en el motel más cercano donde se hospedaban esas "señoritas" con sus chicos cada día de San Valentín y cada viernes por la noche.
Estábamos varados y no quedaba más situación que quedarnos a dormir en la camioneta.
Pero al de cabello castaño, Georg, se le ocurrió que sería una excelente idea ir al café que apenas se alumbraba con su aviso:
"Glück Cofee"
Total fuimos a ese sitio que Georg aseguraba tenía buena pinta. Jamás en toda mi jodida vida había probado un café si así podía llamársele a aquel brebaje tan espantoso y repulsivo con el que se te quitaban las autenticas ganas de tomar un sorbo más. No pude evitarlo, lo escupí, lo que era cierto es que mis hábitos siempre habían sido de un auténtico niño pijo, bueno...y así lo era, me acomodaba a la perfección como las piezas de un rompecabezas el adjetivo. Era un niño pijo.
Después de darle el mínimo sorbo a esa mierda les exigí que nos largáramos-No sabe tan mal Bill!, no exageres muchacho!-dijo Gustav dándole un mordisco a esa galleta que se veía completamente rancia, de un paquete de galletas de más de 8 meses de ser abiertas.-Estás acostumbrado a la vida rica, y por primera vez en tu vida no seas egoísta!- joder! no era egoísta, ese capullo estaba en total desorbita...ok, tenía razón, era un egoísta, pero como no lo iba a ser, aunque lo negase era igual a Tom.
-No puedes irte Bill, en que te irás, la camioneta está varada-Dijo Georg tomando el café que a su conveniencia estaba ya tibio
-No me importa, me voy! dormiré ahí aunque sea lo último que haga antes de irme de aquí
Salí de aquel lugar con la boca asqueada, y haciendo arqueadas con la espalda del sabor tan desagradable que aun permanecía en mi boca.
A la media hora de haberme metido al vehículo aparecieron Georg & Gustav, Georg se metió a la camioneta y Gustav se quedó tratando de reparar con tantos triques que traía en la cajuela el motor. Al cabo de los 50 minutos más, Georg intentó arrancar creí que nunca saldría de ese llanero, pero salimos. Gustav se subió al asiento del copiloto y yo estaba acostado de lo lindo en el asiento de cuero de ese hermoso Audi a3 pero no se comparaba con la hermosa Cadillac que mi hermano llevaba y me presumía cada que tenía oportunidad. Tenía un dolor de cabeza asfixiante que lo único que deseaba era llegar a casa y dormir hasta quedar sonso al despertar.
Retornamos a la carretera y al cabo de la hora más larga de mi vida llegamos a Hamburgo, donde los 3 vivíamos
-Listo muchacho! descansa hasta que quedes sonso, ya nos veremos para ver el partido de Alemania-España
-¡Ja! Sabes que odio ese tipo de cosas.
-Ya lo decía, tu amas las compras... como las chicas Hahaha!
-Vuélveme a comparar con una chica y te arrepentirás de haber nacido capullo- Le dije en tono de broma a Georg crujiendo mis nudillos, haciendo un símbolo más de rudeza
-Tendrías mucha suerte!, aparte digo la verdad, con semejante maquillaje y ese pelo lacio que te cargas!, vamos Bill! a dormir.
-Te soltaría un golpecillo a no ser que me muero de cansancio, gracias por esta "increíble" velada, los espero el lunes en la entrada de la Uni, para que me pasen unos avances de psicología, así que los esperaré con cientos de libretas en Aquellos brazos blanquecinos, vale?
-Quieres que te prestemos las notas?? si tu tienes los suyos, a joder a otro lado- Decía en tono burlón Gustav, que a decir verdad, debía aprovechar que andaba de humor para soltar ese tipo de bromas que acostumbraba hacer cada que le picaba algo
-Son tan buenos que me prestaran aquellas notas, cierto Hobbit??- Georg ya estaba acostumbrado a ese tipo de bromas que gastábamos así que no había problema con ese apodo desde la salida del señor de los anillos
-Ya se verá muchacho, mientras a dormir.
-Ok ok! descansen amigos! ustedes son los mejores cojones que existen ;)
-Basta de cursilerías tonto, nos vemos querido Bill
Y así salieron emprendiendo la marcha, aquellos dos, debía admitir que sin ellos y escasas veces por Tom yo me sentiría solo en este mundo, bueno, exageraba, tenía a mamá que me daba todo lo que quería pero era firme, si que lo era, pero era la mamá más sobreprotectora que conocía sobre la faz de la Tierra, mínimo lo era conmigo porque con Tom... a Tom le daba más libertad porque era más "maduro" pero diga lo que diga siempre sospecho que lo hace porque Tom impone más rudeza, más rebeldía que yo, tan frágil e indefenso Bill... ¡que va! pero aun con todo el cariño de mamá y mis amigos, me sentía solo, como un perro sin dueño, quería una novia.
Abrí la puerta de la cocina, aunque tuviese que rodear la cancha de tennis entera para poder entrar sin ser visto, no quería ver a nadie, quería ir directo a mi cama y dormir como un cerdo hasta el amanecer, tenía migraña y ya no quería ni hablar conmigo mismo.
Entré a mi habitación en donde se encontraba el pequeño Scotty, moviendo la cola de un lado a otro tumbándose frente a mi para que le acariciase el lomo, pero estaba tan cansado que me aparte enseguida de el, y me avente sobre la cama como un enorme hipopótamo y con sábanas de seda recién lavadas y planchadas, pensaba que era una chorrada plancharlas porque al fin y al cabo terminarían siendo arrugadas por el mismo cuerpo... en fin, cosas locas de mi madre. Pienso que le encantaba darse semejantes lujos con tanto que podía obtener de sus riquezas, y estaba en todos sus derechos si podía, y aun así a mi no me molestaba en lo absoluto.

By Olvia.
-Que cansancio!-Repliqué frente a mi madre que se encontraba en el gran salón leyendo ese libro que llevaba leyendo alrededor de un mes con unas 2,000 páginas.
-Que hiciste para estar tan cansada?
-Fui de compras con Jenell, para que no compráramos muchas cosas, solo unas 15 blusas y 5 jeans!, claro 2 vestidos que estaban guapísimos, pero ni un solo par de zapatillas!
-Si! seguro! ha de ser agotador- Haciendo una mueca de sarcasmo dirigiendo la vista al libro "Noches de Luna"
-En serio mamá, fue agotador probarme tantas cosas para que no me gustase nada!
-Olivia, a veces me encantaría que no fueras tan egoísta
-Claro que no lo soy!
-Lo eres! & bueno, debes de saber que de un momento a otro esto se puede terminar, y no estaremos para comprar lujos
-Eso nunca pasara mamá! tu y tus chorradas!
-Que acabas de decir Olivia  Engel Diermissen Wolfgang??
-No me vuelvas a decir Engel en toda la vida!
-Así te llamas y punto! Jamás te hubiera puesto Engel porque de ángel no tienes nada! Y a mi no me contestes así! que no somos iguales!
-Basta! me voy a mi habitación!
-Perfecto!
Salí corriendo apresuradamente del gran salón en el que se encontraba mi madre con su pijama para irse a acostar en unos minutos. Con lo que odiaba que me dijeran Engel, era un nombre que jamás se hubiese podido inventar, era tremendo tener que cargar con aquel dichoso nombre y tener que decirlo cuando me pedían que dijera mis datos para algún documento importante.
Me acosté en mi cama a lado de Messer, mi hermoso acompañante de apenas unos 15 centímetros de alto en cuatro patas. Observaba el canal de televisión E cuando sono mi movil con la hermosa melodía cantada por el único ángel que podía tocar la Tierra, Gerard Way, bueno... su voz era bella, y yo lo amaba, por su hermoso talento, escuchar la voz del mismísimo ángel de mi sueños después de discutir por chorradas con mi madre me hizo cambiar de mueca instantáneamente. Cogí el teléfono y contesté... era Jenell
-Hallo!

-Hallo Jenell!

-Se me olvido por completo que mi vestido, el que usaré para la fiesta de mañana se quedó en una de las bolsas que cogiste y te llevaste a casa

-Segura?, no recuerdo si lo tengo, si lo encuentro mañana voy a tu casa y te lo llevo yo personalmente.

-¿De verdad? Danke! porque es hermoso y me lo tengo que poner mañana!

-Claro! Mañana paso a tu casa y me arreglo allá, vale?

-Por supuesto! mañana a las 6:30pm en mi casa

-Ok! bajaré por las bolsas, que las olvide en el gran salón al discutir con mi madre... larga historia querida, mañana te cuento, te amo tschüss.

Vi la televisión por unos 20 minutos más y después bajé al gran salón por las bolsas y un poco de leche, ya con la pijama puesta.
-A donde vas princesa?- Oí su voz dirigiéndose hacia mi, esa voz tan peculiar que cada vez que la escuchaba mi corazón hacía bum bum bum! y no por exactamente amor de pareja, sino... paternal...
-Papá!! Estás aquí! que bueno que llegaste!-Corrí y abracé a mi padre que tenía 4 días sin verlo-Te eché de menos- tomando un cacho de ese pelo con tanta laca o lo que se pusiese para que no se le notara lo rizado y crespo que era
-Y yo a ti hermosa!
-Como te fue??-pregunté
-Mmm... te diré hermosa, muy bien! en Zürich encontré a un viejo y muy buen amigo mio y de tu madre, hicimos negociaciones
-Que bien! negociaciones! más ingresos para ti!
-En realidad, no se puede llamar ingresos, sería como, un "apego" más que nunca de nuestras familias!
-Ah si?? que harán?
-Creo que lo discutimos en la mañana.
-Bueno! de acuerdo papá, estás cansado, entiendo! pero me tienes que contar todo en la mañana vale?
-Claro!, de hecho tu más que nadie debe de enterarse de esto, asi que mañana tendremos una cena familiar
-Que bueno! me saludas a la abuela!
-Me la saludas? en esta cena estarás con nosotros!
-Quééééé?- Hice una mueca de desprecio que mi papá se percató enseguida de mi desprecio a su invitación... bueno... invitación no, orden
-Como lo oyes! estarás con nosotros, esta cena es la más importante, conocerás tu nuevo futuro y estoy seguro que te encantará!
-Puedo conocer mi futuro después papá! mañana es una fiesta muy importante, a mi parecer la más importante en todo Hamburgo
-Tendrás que esperar, tienes que venir con tu madre y conmigo a esto, TE GUSTE O NO- Replicó. Rara era la vez que mi padre me hablaba en ese tono, lo que significaba que no había marcha atrás, y que quisiese o no me perdería la fiesta más guay de todo el año asi pataleara y suplicara como un vagabundo pidiendo un pedazo de pan a los criados de una casona. No iría!
-No puedes esperar un poco más para esto? Estoy que doy un grito en el cielo si no voy papá
-Pues lo darás porque no irás! estarás en la cena que te dije, la acordamos tu madre y yo hace un momento y se acabó!
-Pero...!
-Buenas noches Olvia.
Y se fue!. Lo vi desaparecer al meterse a su despacho, al que acostumbraba y tumbarse en la silla unas cuatro horas diarias después de regresar de su labor. Yo sentiría el trasero completamente cuadrado si fuera él, sentado al rededor de 12 horas en una silla, a pesar de ser de piel.
Estaba que echaba chispas, quería agarrar un cuchillo y comenzar a cortar miles de pedazos de queso, como cuando me enojaba por la Uni y las malas notas. Siempre que me enojaba iba directo a la cocina, tomaba un cuchillo y cortaba pedazos de queso, después me arrepentía porque sabía que tendría que comérmelos, y tenía que hacerlo, pero, ¿comerse casi un kilo de queso? eso era demasiado, sin embargo terminaba haciéndolo.
Pero esta vez no fui a la cocina, solo tomé mis bolsos y con la otra mano el vaso de leche que hace apenas 15 minutos estaba caliente ahora ya estaba tibio a causa de la discusión con mi padre.
Llegué a mi habitación y lo único que hice fue aventar las bolsas a donde cayeran-Hum!- escuché como se quejaba Messer al ver que le caían todas las bolsas encima, tenía una suerte que no hubiera llevado zapatillas en aquellas bolsas, sino seguro que queda sin cráneo-Lo siento Messer!
Y me acosté en la cama, con los lagrimones ya en los ojos, tomé una de las enormes almohoadas que decían "I<3Gerard" y tapé toda mi cara con ella y comencé a gritar de frustración. Nadie me escuchaba, solo yo estaba enojada, y los demás estaban como si no les importase en lo más mínimo mi vida social.
Pasaron 10 minutos y yo ya me empezaba a quedar dormida, aun con las lagrimas escurridas hasta el cuello, cuando sonó Teenagers, era Jenell otra vez.

-Hallo hermosa!, ya lo encontraste

-No iré!

-¿A dónde?

-A la fiesta más guay de todo el año!

-Pero no!, tu tienes que ir! TIENES QUE IR!

-No, no iré!

-Pero ¿por qué?

-¡Mi padre dijo que no!

-¿No hay manera de convencerlo?

-No! tu sabes que no la hay, mi padre quiere que cenemos justamente mañana toda la familia...bueno mi mamá, la abuela que viene desde Barcelona, mi padre y yo

-No!! dile que otro día

-Le dije, te juro que le dije todo, pero cuando el dice no, es no!

-Es que debe de haber una manera! no sabes aun quien va a ir??

-Muchas personas!

-Tienes que ir!, habrá una mega sorpresa, aseguran las Hoffman

-Pero qué? Ellas siempre llevan mega sorpresas a esas fiestas, no dudo que lleven a 50cent, conque no lleven a mi Gerard estoy bien, porque si lo llevan te juro que jamás perdono a mi padre.

-Ja! no lo dudes, tal vez no Gerard, tal vez no 50cent, tal vez no Madonna, pero de que llevan a alguien, guapo, famoso, o celebre te lo aseguro!

-Jenell! ya no me digas nada! ahora no quiero saber de la fiesta, porque se que no iré.

-Ay! bueno, pues mañana me marcas para saber si vas a traerme la bolsa a mi casa o yo paso.

-Estoy tan deprimida que yo pasaré a tu casa para distraerme, pero paso a las 5pm antes de lo acordado, ya que mi padre me quiere en casa a las 7pm

-De acuerdo Oli, ya no estés triste querida, habrán otras fiestas.

-Sabes que odio Oli, Olivia es mejor, pero si, ya será la próxima vez, linda noche para ti, tschüss

Odiaba que me dijeran Oli, era horrible, por eso me llamaba Olivia. Aunque a esa pelirroja la dejaba que me dijera cuando estaba de buenas Oli, pero hoy no! hoy había sido un día terrible por culpa de mi padre. Debo aceptar era una egocéntrica de lo peor. Pero tenía que ir a esa fiesta, la más importante, en donde habían cosas que se quedaban para hablar 6 meses más después. Hasta la próxima fiesta del verano. Cada 6 meses se hacía una fiesta en casa de las Hoffman dos gemelas idénticas que eran tipo Paris y Nikki Hilton, super famosas y con el papá más rico de Todo Hamburgo, incluso podía aceptar que su padre era más rico que el mío, nunca me dio envidia porque ellas y yo éramos amigas desde la infancia por sus padres que hacían excelentes negociaciones con los míos. Eran el tipo de chicas Rubias con cuerpos esculturales, ojos azules y vestidos traídos desde Paris.
Yo me podía dar esos lujos, pero no en exceso. Y yo, soy casi lo contrario a ellas, bueno casi, debo aceptar que no tengo un cuerpo de 100 como ellas que han invertido tanto en silicona para esas tetas. Yo tenía mi cuerpo, como toda chica lo quisiera tener. Me sentía orgullosa de no tener silicona en mis pechos como la mayoría de las chicas en la Uni, y aun así ser envidiada por ello. Mi cabello era diferente al de la mayoría de todas las chicas, no me cohibía eso, al contrario, nunca me ha gustado ser igual a todos, mi cabello Lacio total, el cabello más lacio a decir verdad, no necesitaba ni un mínimo roce de placas para quedar a la perfección, sin embargo con uno de los tantos caprichos que tenía con mi padre, ya tenía 5 planchas para cabello, 2 en su empaque aún. Y mi cabello, negro, el más negro que pudiera haber visto, casi azulado. Algo que más me gustaba de mi!, porque era blanca como la nieve, como la leche, y mis labios rojizos o rosados con el frío. pero siempre sobresalía por mi tono de piel y mi cabello tan oscuro que me encantaba. Seguía estado malhumorada, ya no lloraba, pero seguía de mal humor que me quedé dormida, con el vaso de leche con apenas dos sorbos.

By Bill
Ya iban a ser las once y treinta de la mañana cuando sentí una lengua húmeda y mojada recorrer toda mi mejilla izquierda que hizo levantarme de un brinco. Ahí estaba mi fiel perro y mi hermano gemelo. Tom.
-Qué hacen aquí?-con el seño fruncido estirándome para activar los músculos, o bueno, la carne que tenía adherida mis huesos
-¿Que qué hacemos aquí? En primera sería "Qué haces aquí?" porque Scotty siempre duerme contigo
-Bueno ya Tom! deja de ser perfecto, contesta mi pregunta
-Son las once y treinta! ya es tarde! y debemos hablar muchacho!
-De qué? no podría ser más tarde?
-Eres un dormilón, despierta! que vengo a decirte o a invitarte a un lugar, aprovecha que estoy siendo tan bueno contigo Billy
-Qué es?- Le pregunté sentado sobre la cama aun adormilado, mientras el se sentaba a un costado de mi esperando esa pregunta
-Bueno, hoy es la fiesta más importante de todas las chicas en Hamburgo y tengo dos boletos exclusivos para la fiesta, ninguno de mis chicos quiso ir, y no quería que fueran, invitaría a una de mis muñecas pero no quiero que me aguaden la noche, y bueno, tu... tu eres mi hermano pequeño, por esta vez podría hacer la excepción contigo, quieres ir?
-Tengo planes!
-¡Ja! tan ocupado estás? Habrá muchas chicas!
-Si!, iré con Georg & Gustav a ver el partido de Alemania-España
-Joder Bill! odias los partidos! tu eres otro rollo, más de compras, más de ropa, incluso más de fiesta!
-Pero no quiero ir a una fiesta hoy, estoy muy cansado y me siento mal por la cosa esa que tomé ayer.
-Qué tomaste?
-El café más mierda que he tomado en mi vida
-Ja! los G's te llevaron a tomar café? No que irían a embriagarse como cada mes?-Me decía en tono burlón el muy jodido
-SE averió la camioneta de Hobbit
-Ja! que suerte!... bueno, quieres ir si o no a la fiesta, sino para que invite a esos dos chavales y te dejen solo viendo tu partido!
-O sea que me estás diciendo: o vas conmigo o te quedas solo?
-Algo así Billy, anda hermanito, vamos! conocerás chicas!
-No me importan las chicas! iré a ver que hay y punto!- Ya malhumorado.
-Eres una nenaza Bill-Me insultó!, bueno siempre me decía eso, ya hasta me daba risa cuando me lo decía
-Y tu un sidoso!
-No lo soy! ya estaría muerto! uso condón, pequeño!
-Jódete Tom
-Te amo Bill!, ya deja de andar de nenaza, vas a ir ¿si o no?
-Si! ya! joder! a qué hora es? para arreglarme
-A las 9pm
-Perfecto! entonces al rato te veo...
-Al rato te veo? irás a desayunar, mamá ya malhumoró dice que si no bajas antes de que ella suba no te dejará casarte con el amor de tu vida jamás!
-Ja! eso qué tiene que ver Tom? ella es tan buena que cuando le diga que me casaré ella será la primera en planear la boda
-Si tu dices... bueno ya joder! vamos a comer
Y bajamos a comer. Mi hermano siempre de quisquilloso, siempre era asi conmigo, pero juro que si el no estuviera yo moriría el es un mujeriego todo lo que quiera, pero siempre me apoya, y aunque a veces me hace enojar, a los 10 minutos todo está olvidado, el jamás me haría nada, el me defendería, siempre.