Mi regreso a casa después de estar en el café más asqueroso (por no decir otras palabras) que hubiese podido encontrar a las afueras de Hamburgo esa noche en la que había planeado tener una salida desenfrenada con aquellos dos, el rubio y el de cabello largo castaño, de unos ojos verdes, que hubiesen podido ser perfectos sino hubiesen sido tan pequeños.
Bueno, me encontraba con mis amigos desde la infancia, planeando salir de la ciudad en la que vivíamos... bueno soy muy quejumbroso, mucha gente en Nümberg o Hannover desearían vivir en el lugar donde vivo, pero yo, nunca estaba conforme con mi situación, pedía a gritos más y más... me considero egoísta por naturaleza; igual que mi hermano gemelo Tom
Ya habíamos salido de la ciudad aquel par y yo, pero por desgracia aquel Audi a3 del Rubio había tenido fallas en el camino apunto de llegar a aquel bar al que íbamos cada mes o cada que nos diera ganas de embriagarnos y quedarnos a dormir en el motel más cercano donde se hospedaban esas "señoritas" con sus chicos cada día de San Valentín y cada viernes por la noche.
Estábamos varados y no quedaba más situación que quedarnos a dormir en la camioneta.
Pero al de cabello castaño, Georg, se le ocurrió que sería una excelente idea ir al café que apenas se alumbraba con su aviso:
"Glück Cofee"
Total fuimos a ese sitio que Georg aseguraba tenía buena pinta. Jamás en toda mi jodida vida había probado un café si así podía llamársele a aquel brebaje tan espantoso y repulsivo con el que se te quitaban las autenticas ganas de tomar un sorbo más. No pude evitarlo, lo escupí, lo que era cierto es que mis hábitos siempre habían sido de un auténtico niño pijo, bueno...y así lo era, me acomodaba a la perfección como las piezas de un rompecabezas el adjetivo. Era un niño pijo.
Después de darle el mínimo sorbo a esa mierda les exigí que nos largáramos-No sabe tan mal Bill!, no exageres muchacho!-dijo Gustav dándole un mordisco a esa galleta que se veía completamente rancia, de un paquete de galletas de más de 8 meses de ser abiertas.-Estás acostumbrado a la vida rica, y por primera vez en tu vida no seas egoísta!- joder! no era egoísta, ese capullo estaba en total desorbita...ok, tenía razón, era un egoísta, pero como no lo iba a ser, aunque lo negase era igual a Tom.
-No puedes irte Bill, en que te irás, la camioneta está varada-Dijo Georg tomando el café que a su conveniencia estaba ya tibio
-No me importa, me voy! dormiré ahí aunque sea lo último que haga antes de irme de aquí
Salí de aquel lugar con la boca asqueada, y haciendo arqueadas con la espalda del sabor tan desagradable que aun permanecía en mi boca.
A la media hora de haberme metido al vehículo aparecieron Georg & Gustav, Georg se metió a la camioneta y Gustav se quedó tratando de reparar con tantos triques que traía en la cajuela el motor. Al cabo de los 50 minutos más, Georg intentó arrancar creí que nunca saldría de ese llanero, pero salimos. Gustav se subió al asiento del copiloto y yo estaba acostado de lo lindo en el asiento de cuero de ese hermoso Audi a3 pero no se comparaba con la hermosa Cadillac que mi hermano llevaba y me presumía cada que tenía oportunidad. Tenía un dolor de cabeza asfixiante que lo único que deseaba era llegar a casa y dormir hasta quedar sonso al despertar.
Retornamos a la carretera y al cabo de la hora más larga de mi vida llegamos a Hamburgo, donde los 3 vivíamos
-Listo muchacho! descansa hasta que quedes sonso, ya nos veremos para ver el partido de Alemania-España
-¡Ja! Sabes que odio ese tipo de cosas.
-Ya lo decía, tu amas las compras... como las chicas Hahaha!
-Vuélveme a comparar con una chica y te arrepentirás de haber nacido capullo- Le dije en tono de broma a Georg crujiendo mis nudillos, haciendo un símbolo más de rudeza
-Tendrías mucha suerte!, aparte digo la verdad, con semejante maquillaje y ese pelo lacio que te cargas!, vamos Bill! a dormir.
-Te soltaría un golpecillo a no ser que me muero de cansancio, gracias por esta "increíble" velada, los espero el lunes en la entrada de la Uni, para que me pasen unos avances de psicología, así que los esperaré con cientos de libretas en Aquellos brazos blanquecinos, vale?
-Quieres que te prestemos las notas?? si tu tienes los suyos, a joder a otro lado- Decía en tono burlón Gustav, que a decir verdad, debía aprovechar que andaba de humor para soltar ese tipo de bromas que acostumbraba hacer cada que le picaba algo
-Son tan buenos que me prestaran aquellas notas, cierto Hobbit??- Georg ya estaba acostumbrado a ese tipo de bromas que gastábamos así que no había problema con ese apodo desde la salida del señor de los anillos
-Ya se verá muchacho, mientras a dormir.
-Ok ok! descansen amigos! ustedes son los mejores cojones que existen ;)
-Basta de cursilerías tonto, nos vemos querido Bill
Y así salieron emprendiendo la marcha, aquellos dos, debía admitir que sin ellos y escasas veces por Tom yo me sentiría solo en este mundo, bueno, exageraba, tenía a mamá que me daba todo lo que quería pero era firme, si que lo era, pero era la mamá más sobreprotectora que conocía sobre la faz de la Tierra, mínimo lo era conmigo porque con Tom... a Tom le daba más libertad porque era más "maduro" pero diga lo que diga siempre sospecho que lo hace porque Tom impone más rudeza, más rebeldía que yo, tan frágil e indefenso Bill... ¡que va! pero aun con todo el cariño de mamá y mis amigos, me sentía solo, como un perro sin dueño, quería una novia.
Abrí la puerta de la cocina, aunque tuviese que rodear la cancha de tennis entera para poder entrar sin ser visto, no quería ver a nadie, quería ir directo a mi cama y dormir como un cerdo hasta el amanecer, tenía migraña y ya no quería ni hablar conmigo mismo.
Entré a mi habitación en donde se encontraba el pequeño Scotty, moviendo la cola de un lado a otro tumbándose frente a mi para que le acariciase el lomo, pero estaba tan cansado que me aparte enseguida de el, y me avente sobre la cama como un enorme hipopótamo y con sábanas de seda recién lavadas y planchadas, pensaba que era una chorrada plancharlas porque al fin y al cabo terminarían siendo arrugadas por el mismo cuerpo... en fin, cosas locas de mi madre. Pienso que le encantaba darse semejantes lujos con tanto que podía obtener de sus riquezas, y estaba en todos sus derechos si podía, y aun así a mi no me molestaba en lo absoluto.
By Olvia.
-Que cansancio!-Repliqué frente a mi madre que se encontraba en el gran salón leyendo ese libro que llevaba leyendo alrededor de un mes con unas 2,000 páginas.
-Que hiciste para estar tan cansada?
-Fui de compras con Jenell, para que no compráramos muchas cosas, solo unas 15 blusas y 5 jeans!, claro 2 vestidos que estaban guapísimos, pero ni un solo par de zapatillas!
-Si! seguro! ha de ser agotador- Haciendo una mueca de sarcasmo dirigiendo la vista al libro "Noches de Luna"
-En serio mamá, fue agotador probarme tantas cosas para que no me gustase nada!
-Olivia, a veces me encantaría que no fueras tan egoísta
-Claro que no lo soy!
-Lo eres! & bueno, debes de saber que de un momento a otro esto se puede terminar, y no estaremos para comprar lujos
-Eso nunca pasara mamá! tu y tus chorradas!
-Que acabas de decir Olivia Engel Diermissen Wolfgang??
-No me vuelvas a decir Engel en toda la vida!
-Así te llamas y punto! Jamás te hubiera puesto Engel porque de ángel no tienes nada! Y a mi no me contestes así! que no somos iguales!
-Basta! me voy a mi habitación!
-Perfecto!
Salí corriendo apresuradamente del gran salón en el que se encontraba mi madre con su pijama para irse a acostar en unos minutos. Con lo que odiaba que me dijeran Engel, era un nombre que jamás se hubiese podido inventar, era tremendo tener que cargar con aquel dichoso nombre y tener que decirlo cuando me pedían que dijera mis datos para algún documento importante.
Me acosté en mi cama a lado de Messer, mi hermoso acompañante de apenas unos 15 centímetros de alto en cuatro patas. Observaba el canal de televisión E cuando sono mi movil con la hermosa melodía cantada por el único ángel que podía tocar la Tierra, Gerard Way, bueno... su voz era bella, y yo lo amaba, por su hermoso talento, escuchar la voz del mismísimo ángel de mi sueños después de discutir por chorradas con mi madre me hizo cambiar de mueca instantáneamente. Cogí el teléfono y contesté... era Jenell
-Hallo!
-Hallo Jenell!
-Se me olvido por completo que mi vestido, el que usaré para la fiesta de mañana se quedó en una de las bolsas que cogiste y te llevaste a casa
-Segura?, no recuerdo si lo tengo, si lo encuentro mañana voy a tu casa y te lo llevo yo personalmente.
-¿De verdad? Danke! porque es hermoso y me lo tengo que poner mañana!
-Claro! Mañana paso a tu casa y me arreglo allá, vale?
-Por supuesto! mañana a las 6:30pm en mi casa
-Ok! bajaré por las bolsas, que las olvide en el gran salón al discutir con mi madre... larga historia querida, mañana te cuento, te amo tschüss.
Vi la televisión por unos 20 minutos más y después bajé al gran salón por las bolsas y un poco de leche, ya con la pijama puesta.
-A donde vas princesa?- Oí su voz dirigiéndose hacia mi, esa voz tan peculiar que cada vez que la escuchaba mi corazón hacía bum bum bum! y no por exactamente amor de pareja, sino... paternal...
-Papá!! Estás aquí! que bueno que llegaste!-Corrí y abracé a mi padre que tenía 4 días sin verlo-Te eché de menos- tomando un cacho de ese pelo con tanta laca o lo que se pusiese para que no se le notara lo rizado y crespo que era
-Y yo a ti hermosa!
-Como te fue??-pregunté
-Mmm... te diré hermosa, muy bien! en Zürich encontré a un viejo y muy buen amigo mio y de tu madre, hicimos negociaciones
-Que bien! negociaciones! más ingresos para ti!
-En realidad, no se puede llamar ingresos, sería como, un "apego" más que nunca de nuestras familias!
-Ah si?? que harán?
-Creo que lo discutimos en la mañana.
-Bueno! de acuerdo papá, estás cansado, entiendo! pero me tienes que contar todo en la mañana vale?
-Claro!, de hecho tu más que nadie debe de enterarse de esto, asi que mañana tendremos una cena familiar
-Que bueno! me saludas a la abuela!
-Me la saludas? en esta cena estarás con nosotros!
-Quééééé?- Hice una mueca de desprecio que mi papá se percató enseguida de mi desprecio a su invitación... bueno... invitación no, orden
-Como lo oyes! estarás con nosotros, esta cena es la más importante, conocerás tu nuevo futuro y estoy seguro que te encantará!
-Puedo conocer mi futuro después papá! mañana es una fiesta muy importante, a mi parecer la más importante en todo Hamburgo
-Tendrás que esperar, tienes que venir con tu madre y conmigo a esto, TE GUSTE O NO- Replicó. Rara era la vez que mi padre me hablaba en ese tono, lo que significaba que no había marcha atrás, y que quisiese o no me perdería la fiesta más guay de todo el año asi pataleara y suplicara como un vagabundo pidiendo un pedazo de pan a los criados de una casona. No iría!
-No puedes esperar un poco más para esto? Estoy que doy un grito en el cielo si no voy papá
-Pues lo darás porque no irás! estarás en la cena que te dije, la acordamos tu madre y yo hace un momento y se acabó!
-Pero...!
-Buenas noches Olvia.
Y se fue!. Lo vi desaparecer al meterse a su despacho, al que acostumbraba y tumbarse en la silla unas cuatro horas diarias después de regresar de su labor. Yo sentiría el trasero completamente cuadrado si fuera él, sentado al rededor de 12 horas en una silla, a pesar de ser de piel.
Estaba que echaba chispas, quería agarrar un cuchillo y comenzar a cortar miles de pedazos de queso, como cuando me enojaba por la Uni y las malas notas. Siempre que me enojaba iba directo a la cocina, tomaba un cuchillo y cortaba pedazos de queso, después me arrepentía porque sabía que tendría que comérmelos, y tenía que hacerlo, pero, ¿comerse casi un kilo de queso? eso era demasiado, sin embargo terminaba haciéndolo.
Pero esta vez no fui a la cocina, solo tomé mis bolsos y con la otra mano el vaso de leche que hace apenas 15 minutos estaba caliente ahora ya estaba tibio a causa de la discusión con mi padre.
Llegué a mi habitación y lo único que hice fue aventar las bolsas a donde cayeran-Hum!- escuché como se quejaba Messer al ver que le caían todas las bolsas encima, tenía una suerte que no hubiera llevado zapatillas en aquellas bolsas, sino seguro que queda sin cráneo-Lo siento Messer!
Y me acosté en la cama, con los lagrimones ya en los ojos, tomé una de las enormes almohoadas que decían "I<3Gerard" y tapé toda mi cara con ella y comencé a gritar de frustración. Nadie me escuchaba, solo yo estaba enojada, y los demás estaban como si no les importase en lo más mínimo mi vida social.
Pasaron 10 minutos y yo ya me empezaba a quedar dormida, aun con las lagrimas escurridas hasta el cuello, cuando sonó Teenagers, era Jenell otra vez.
-Hallo hermosa!, ya lo encontraste
-No iré!
-¿A dónde?
-A la fiesta más guay de todo el año!
-Pero no!, tu tienes que ir! TIENES QUE IR!
-No, no iré!
-Pero ¿por qué?
-¡Mi padre dijo que no!
-¿No hay manera de convencerlo?
-No! tu sabes que no la hay, mi padre quiere que cenemos justamente mañana toda la familia...bueno mi mamá, la abuela que viene desde Barcelona, mi padre y yo
-No!! dile que otro día
-Le dije, te juro que le dije todo, pero cuando el dice no, es no!
-Es que debe de haber una manera! no sabes aun quien va a ir??
-Muchas personas!
-Tienes que ir!, habrá una mega sorpresa, aseguran las Hoffman
-Pero qué? Ellas siempre llevan mega sorpresas a esas fiestas, no dudo que lleven a 50cent, conque no lleven a mi Gerard estoy bien, porque si lo llevan te juro que jamás perdono a mi padre.
-Ja! no lo dudes, tal vez no Gerard, tal vez no 50cent, tal vez no Madonna, pero de que llevan a alguien, guapo, famoso, o celebre te lo aseguro!
-Jenell! ya no me digas nada! ahora no quiero saber de la fiesta, porque se que no iré.
-Ay! bueno, pues mañana me marcas para saber si vas a traerme la bolsa a mi casa o yo paso.
-Estoy tan deprimida que yo pasaré a tu casa para distraerme, pero paso a las 5pm antes de lo acordado, ya que mi padre me quiere en casa a las 7pm
-De acuerdo Oli, ya no estés triste querida, habrán otras fiestas.
-Sabes que odio Oli, Olivia es mejor, pero si, ya será la próxima vez, linda noche para ti, tschüss
Odiaba que me dijeran Oli, era horrible, por eso me llamaba Olivia. Aunque a esa pelirroja la dejaba que me dijera cuando estaba de buenas Oli, pero hoy no! hoy había sido un día terrible por culpa de mi padre. Debo aceptar era una egocéntrica de lo peor. Pero tenía que ir a esa fiesta, la más importante, en donde habían cosas que se quedaban para hablar 6 meses más después. Hasta la próxima fiesta del verano. Cada 6 meses se hacía una fiesta en casa de las Hoffman dos gemelas idénticas que eran tipo Paris y Nikki Hilton, super famosas y con el papá más rico de Todo Hamburgo, incluso podía aceptar que su padre era más rico que el mío, nunca me dio envidia porque ellas y yo éramos amigas desde la infancia por sus padres que hacían excelentes negociaciones con los míos. Eran el tipo de chicas Rubias con cuerpos esculturales, ojos azules y vestidos traídos desde Paris.
Yo me podía dar esos lujos, pero no en exceso. Y yo, soy casi lo contrario a ellas, bueno casi, debo aceptar que no tengo un cuerpo de 100 como ellas que han invertido tanto en silicona para esas tetas. Yo tenía mi cuerpo, como toda chica lo quisiera tener. Me sentía orgullosa de no tener silicona en mis pechos como la mayoría de las chicas en la Uni, y aun así ser envidiada por ello. Mi cabello era diferente al de la mayoría de todas las chicas, no me cohibía eso, al contrario, nunca me ha gustado ser igual a todos, mi cabello Lacio total, el cabello más lacio a decir verdad, no necesitaba ni un mínimo roce de placas para quedar a la perfección, sin embargo con uno de los tantos caprichos que tenía con mi padre, ya tenía 5 planchas para cabello, 2 en su empaque aún. Y mi cabello, negro, el más negro que pudiera haber visto, casi azulado. Algo que más me gustaba de mi!, porque era blanca como la nieve, como la leche, y mis labios rojizos o rosados con el frío. pero siempre sobresalía por mi tono de piel y mi cabello tan oscuro que me encantaba. Seguía estado malhumorada, ya no lloraba, pero seguía de mal humor que me quedé dormida, con el vaso de leche con apenas dos sorbos.
By Bill
Ya iban a ser las once y treinta de la mañana cuando sentí una lengua húmeda y mojada recorrer toda mi mejilla izquierda que hizo levantarme de un brinco. Ahí estaba mi fiel perro y mi hermano gemelo. Tom.
-Qué hacen aquí?-con el seño fruncido estirándome para activar los músculos, o bueno, la carne que tenía adherida mis huesos
-¿Que qué hacemos aquí? En primera sería "Qué haces aquí?" porque Scotty siempre duerme contigo
-Bueno ya Tom! deja de ser perfecto, contesta mi pregunta
-Son las once y treinta! ya es tarde! y debemos hablar muchacho!
-De qué? no podría ser más tarde?
-Eres un dormilón, despierta! que vengo a decirte o a invitarte a un lugar, aprovecha que estoy siendo tan bueno contigo Billy
-Qué es?- Le pregunté sentado sobre la cama aun adormilado, mientras el se sentaba a un costado de mi esperando esa pregunta
-Bueno, hoy es la fiesta más importante de todas las chicas en Hamburgo y tengo dos boletos exclusivos para la fiesta, ninguno de mis chicos quiso ir, y no quería que fueran, invitaría a una de mis muñecas pero no quiero que me aguaden la noche, y bueno, tu... tu eres mi hermano pequeño, por esta vez podría hacer la excepción contigo, quieres ir?
-Tengo planes!
-¡Ja! tan ocupado estás? Habrá muchas chicas!
-Si!, iré con Georg & Gustav a ver el partido de Alemania-España
-Joder Bill! odias los partidos! tu eres otro rollo, más de compras, más de ropa, incluso más de fiesta!
-Pero no quiero ir a una fiesta hoy, estoy muy cansado y me siento mal por la cosa esa que tomé ayer.
-Qué tomaste?
-El café más mierda que he tomado en mi vida
-Ja! los G's te llevaron a tomar café? No que irían a embriagarse como cada mes?-Me decía en tono burlón el muy jodido
-SE averió la camioneta de Hobbit
-Ja! que suerte!... bueno, quieres ir si o no a la fiesta, sino para que invite a esos dos chavales y te dejen solo viendo tu partido!
-O sea que me estás diciendo: o vas conmigo o te quedas solo?
-Algo así Billy, anda hermanito, vamos! conocerás chicas!
-No me importan las chicas! iré a ver que hay y punto!- Ya malhumorado.
-Eres una nenaza Bill-Me insultó!, bueno siempre me decía eso, ya hasta me daba risa cuando me lo decía
-Y tu un sidoso!
-No lo soy! ya estaría muerto! uso condón, pequeño!
-Jódete Tom
-Te amo Bill!, ya deja de andar de nenaza, vas a ir ¿si o no?
-Si! ya! joder! a qué hora es? para arreglarme
-A las 9pm
-Perfecto! entonces al rato te veo...
-Al rato te veo? irás a desayunar, mamá ya malhumoró dice que si no bajas antes de que ella suba no te dejará casarte con el amor de tu vida jamás!
-Ja! eso qué tiene que ver Tom? ella es tan buena que cuando le diga que me casaré ella será la primera en planear la boda
-Si tu dices... bueno ya joder! vamos a comer
Y bajamos a comer. Mi hermano siempre de quisquilloso, siempre era asi conmigo, pero juro que si el no estuviera yo moriría el es un mujeriego todo lo que quiera, pero siempre me apoya, y aunque a veces me hace enojar, a los 10 minutos todo está olvidado, el jamás me haría nada, el me defendería, siempre.
